Texas realizará un control aéreo de mosquitos tras el paso del huracán Harvey

Comunicado de prensa
6 de septiembre de 2017

Nota: Este comunicado de prensa ha sido actualizado el 7 de septiembre para reflejar que los vuelos comenzarán el 7 de septiembre sobre los condados de Aransas, Bee, Nueces, Refugio y San Patricio.

La lluvia que dejó el huracán Harvey ha creado grandes áreas donde los mosquitos pueden depositar sus huevos. Con el fin de abordar la cantidad creciente de mosquitos y el riesgo que estos suponen para los esfuerzos de recuperación y para la salud pública, el Departamento Estatal de Servicios de Salud de Texas ha activado su contrato para el control aéreo de mosquitos y ha solicitado a la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias una asistencia adicional para el control de mosquitos. La fumigación aérea que tiene como objetivo los mosquitos empezará el jueves hacia el anochecer sobre los condados de Aransas, Bee, Nueces, Refugio y San Patricio, si el tiempo no lo impide.

La mayoría de los mosquitos que aparecen después de las inundaciones son mosquitos molestos que no transmiten enfermedades, pero pueden tener serias consecuencias para las operaciones de recuperación impidiendo que los socorristas y las personas afectadas por el desastre estén al aire libre. Las áreas con agua estancada pueden también incrementar la cantidad de mosquitos capaces de transmitir enfermedades como el virus del Nilo Occidental y el zika.

La aplicación aérea de insecticida, cuando se realiza por un profesional autorizado siguiendo las instrucciones de la etiqueta, es la manera más eficaz de reducir rápidamente el número de mosquitos en un área extensa y no representa ningún riesgo para las personas, las mascotas ni otros animales.

Una pequeña cantidad de insecticida, de una a dos cucharadas por acre, es rociada por aviones equipados con boquillas que crean gotitas de un volumen ultra-bajo, del tamaño correcto para matar mosquitos. Las diminutas gotitas están calibradas para que floten en el aire durante un periodo de tiempo y maten con su contacto los mosquitos adultos, limitando a la vez que otros animales y las personas estén expuestos a ellas. Una vez que las gotitas restantes se asientan en el suelo, rápidamente se descomponen sobre superficies, en el agua y a la luz del sol.

La pequeña cantidad de insecticida utilizada no representa ningún peligro para la salud de las personas, las mascotas ni el ambiente en el área. Según la Agencia de Protección Ambiental, las personas podrían preferir permanecer en interiores y cerrar las ventanas y las puertas cuando tenga lugar la fumigación, pero ello no es necesario.

La fumigación se realiza también para minimizar cualquier posible efecto en los insectos beneficiosos como las abejas. Las aplicaciones se realizarán empezando en las primeras horas del anochecer, cuando los mosquitos están más activos y después de que las abejas han vuelto a sus colmenas para pasar la noche. Los insecticidas se disipan y se descomponen rápidamente en el ambiente, y cuando las abejas empiezan a salir con la luz del día, no resultan afectadas. Aunque este tipo de aplicación no será causa de una exposición significativa para las abejas, los apicultores quizá prefieran cubrir sus colonias y evitar que las abejas salgan al exterior durante el tratamiento.

Los vuelos serán conducidos por Clarke, contratista de servicios ambientales de Texas, utilizando cuatro aviones Beechcraft King Air de dos motores.  Los miembros de la tripulación trabajarán desde el anochecer hasta el amanecer, comenzando el jueves por la noche con los condados de Refugio y Bee, áreas identificadas como prioritarias. Texas está también a la espera de recibir apoyo adicional de la 910.a Ala de Transporte Aéreo de la Reserva de la Fuerza Aérea de EE. UU. que volará dos aviones de carga C-130H especialmente equipados en los próximos días en áreas sobre la parte superior de la costa de Texas. El DSHS continuará trabajando con los gobiernos locales que han solicitado la fumigación aérea de mosquitos y actualizará la información conforme los planes de vuelo se vayan finalizando.

La gente puede ayudar a controlar los mosquitos durante los esfuerzos de recuperación, vaciando el agua estancada alrededor de sus hogares y negocios y aplicando un larvicida comercialmente disponible en el agua que no pueda ser drenada. Las personas también deben evitar las picaduras de mosquitos usando un repelente de mosquitos aprobado por la EPA cada vez que salgan al aire libre y asegurándose de que los mosquiteros en puertas y ventanas no tengan roturas después de la tormenta, con el fin de impedir que los mosquitos entren a las casas.

-fin del comunicado-

(Contacto para los medios informativos: Chris Van Deusen, Director de Relaciones con los Medios de Comunicación del DSHS, 512-776-7119)

Página en inglés de la Oficina de Prensa del DSHS en Twitter

Última actualización 10 de septiembre de 2017