El primer caso de Nilo Occidental pone de relieve precauciones frente a las enfermedades transmitidas por mosquitos

Comunicado de prensa
16 de mayo de 2017

Todos podemos ayudar a prevenir el virus del Nilo Occidental y el zika

Se ha informado al Departamento Estatal de Servicios de Salud del primer caso del año en Texas de enfermedad del Nilo Occidental, una mujer adulta del condado de Montgomery que desarrolló la forma neurológica de la enfermedad en el pasado mes de abril. Conforme la cantidad de mosquitos va en aumento, el estado de Texas hace un llamamiento al público para que ayude con el esfuerzo de poner un alto a las enfermedades transmitidas por mosquitos impidiendo las picaduras de mosquito y eliminando las áreas donde los mosquitos puedan reproducirse.

“Enfermedades como el zika y el virus del Nilo Occidental continúan siendo una amenaza en Texas, y necesitamos que todos y cada uno pongamos de nuestra parte para protegernos y proteger a nuestras familias y nuestras comunidades”, dijo el Dr. John Hellerstedt, Comisionado del DSHS. “Se trata de medidas sencillas, y si la gente las sigue de manera constante será mucho lo que se logre para reducir el número de casos de cualquiera de estas enfermedades que se están transmitiendo en Texas”.

Para ayudar a detener la propagación del zika y el virus del Nilo Occidental, la gente debe hacer lo siguiente:

  • Usar un repelente de insectos aprobado por la EPA cada vez que salga al aire libre.
  • Vestir pantalones largos y camisas de manga larga que cubran la piel expuesta siempre que sea posible. 
  • Usar el aire acondicionado o mosquiteros que no tengan roturas en puertas y ventanas para mantener a los mosquitos fuera de las casas.
  • Limitar las actividades al aire libre durante las horas en que los mosquitos están más activos.
  • Eliminar el agua estancada dentro y fuera de las casas, incluida el agua en los botes de basura, juguetes, llantas, macetas y cualquier otro recipiente para que los mosquitos no puedan depositar ahí sus huevos.
  • Usar un larvicida en el agua que no pueda drenarse o vaciarse para evitar que los mosquitos se desarrollen. 

En 2016, Texas comunicó 370 casos en seres humanos de enfermedad del Nilo Occidental, incluidas 18 muertes. La mayoría de la gente que resulta infectada no presenta síntomas de enfermedad, pero alrededor de un 20% de la gente experimentará síntomas como dolor de cabeza, fiebre, dolores musculares y de articulaciones, náusea y cansancio. En aproximadamente el uno por ciento de las infecciones, el virus afecta al sistema nervioso, causando síntomas neurológicos como desorientación, temblores, convulsiones, parálisis, coma e incluso la muerte.

Por otro lado, la enfermedad que causa el zika es generalmente leve, pero el virus puede tener un profundo efecto en los bebés no nacidos cuyas madres se infectaron durante el embarazo. En algunos casos puede ocasionar graves defectos de nacimiento como la microcefalia, un defecto que deriva en que la cabeza del bebé sea de pequeño tamaño debido a que el cerebro no crece lo suficiente durante el embarazo. Texas ha tenido 334 casos de enfermedad del virus del Zika desde que el virus se convirtió en un motivo de preocupación en el Hemisferio Occidental en 2015. La gran mayoría de ellos contrajeron el virus en el extranjero, si bien seis de los casos fueron transmitidos por mosquitos en Brownsville a finales del año pasado, y otros se transmitieron a través del contacto sexual o de madre a hijo.

El DSHS recomienda que las mujeres embarazadas eviten viajar a lugares con transmisión local sostenida del zika, incluidas todas las áreas de México. Dado que el zika también puede transmitirse a través del contacto sexual, las mujeres embarazadas y sus parejas sexuales que hayan viajado a esas áreas deben usar condones o evitar el contacto sexual durante todo el tiempo de embarazo.

Con la transmisión que está sucediendo en México, la región fronteriza sigue siendo el área en Texas con mayor probabilidad de transmisión del zika, aunque gran parte del estado es zona de riesgo debido a la distribución de los mosquitos que transmiten el virus. El DSHS continúa en guardia frente al zika recomendando una mayor extensión de las pruebas de laboratorio con el fin de identificar los casos transmitidos dentro de Texas, de forma que los gobiernos estatales y locales puedan responder con toda rapidez para detener la transmisión. El laboratorio de salud pública estatal en Austin continúa proporcionando el servicio de las pruebas para detectar el virus en la gente, y ahora está analizando todos los mosquitos capaces de transmitir el zika obtenidos como parte de la vigilancia de mosquitos de rutina. El DSHS también ha emitido recientemente para los gobiernos locales las normas para el control de mosquitos las cuales tratan sobre cómo utilizar lo mejor posible las herramientas de que disponen para combatir el zika, reduciendo las poblaciones de mosquitos.

El DSHS está actualmente trabajando en la capacitación de al menos 500 trabajadores de salud comunitaria a lo largo de la frontera con el fin de educar al público y las mujeres embarazadas sobre el zika y ayudarlos a que se practiquen los análisis adecuados. El DSHS está también planeando apoyar a equipos de trabajadores de salud comunitaria y administradores de casos dentro de los departamentos de salud locales, los cuales trabajarán directamente con mujeres embarazadas que podrían haber estado expuestas al zika con el fin de ayudarlas a que tengan acceso a la atención prenatal especializada y ayudar a los recién nacidos afectados a que obtengan la atención que necesiten.

A partir del 1 de mayo Texas empezó a proporcionar a nivel estatal el beneficio de Medicaid de este año de repelente de mosquitos para evitar la transmisión del virus del Zika. La Comisión de Salud y Servicios Humanos de Texas está ofreciendo el repelente a más clientes de Medicaid con el fin de asegurar que un número adicional de texanos estén protegidos del virus. Por primera vez en Texas, algunos niños varones y hombres serán elegibles para recibir el beneficio, al igual que las mujeres de 45 a 55 años de edad.

Las recomendaciones del DSHS para las pruebas del zika, así como información sobre los repelentes de insectos y más, están disponibles en TexasZika.org. El estado de Texas recomienda que se practiquen las pruebas las mujeres embarazadas que hayan viajado a áreas con transmisión continuada de zika y cualquier persona en cualquier parte del estado que presente al menos tres de los cuatro síntomas más comunes de zika: sarpullido, fiebre, dolor de articulaciones y conjuntivitis (ojos enrojecidos). Además, el DSHS recomienda que todas las mujeres embarazadas que vivan en los condados de Cameron, Hidalgo, Starr, Webb, Willacy y Zapata se practiquen las pruebas y que también se practique la prueba cualquier persona de esos condados que presente un sarpullido y otro más de los síntomas de zika mencionados.

Los proveedores de servicios de salud pueden suscribirse a la página en inglés para Profesionales de Servicios de Salud (Health Care Professionals) del sitio TexasZika.org para mantenerse actualizados sobre las recomendaciones del DSHS. Puede obtener más información sobre el virus del Nilo Occidental en https://www.dshs.texas.gov/idcu/disease/arboviral/westnile/.

-fin del comunicado-

(Contacto para los medios informativos: Chris Van Deusen, Director de Relaciones con los Medios de Comunicación del DSHS, 512-776-7119)


Última actualización 16 de mayo de 2017